Originalmente los periodistas de France Football solo podían votar a favor de futbolistas europeos, pero en 1995 se modificaron las reglas para que se pudiera escoger también a jugadores no europeos que pertenecieran a un club del viejo continente. De hecho, el liberiano George Weah, del AC Milan, se benefició de las nuevas normas ese mismo año y pasó a ser el primer áfricano, y hasta ahora el único, en levantar la emblemática pelota dorada. Posteriormente, en 2007, se eliminaron todas las restricciones: los futbolistas de cualquier nacionalidad y de cualquier club del mundo pueden ahora optar al premio.
Sirva el apunte para recordar en este artículo que el espíritu fundacional de este galardón privó a no pocos legendarios jugadores de engrosar su curriculum con algún que otro Balón de Oro. Sin ánimo de polemizar, y renociendo de antemano que incurriré en imperdonables olvidos, quiero hacer un testimonial desagravio a figuras del calibre de Pelé, Garrincha, Tostão, Rivelino, Cubillas, Figueroa, Houseman, Milla, Kempes, Bochini, Maradona, Zico, Francescoli, Sócrates o Romário.
¿Y tú, a quién echas de menos entre los ganadores del Balón de Oro?